
LOS PRIMEROS DÍAS
«El domingo se estropeará drásticamente el tiempo, con chubascos, tormentas, viento fuerte del noroeste y oleaje fuerte por la mañana», avisa Margarita Martín, jefa de la delegación vasca del Instituto Nacional de Meteorología (INM). Antes de ese cambio, durante la jornada de hoy y la primera mitad de mañana, se esperan nubes y sol, con ratos aptos para ir a la playa. Eso sí, los especialistas alertan sobre el peligroso oleaje de mañana por la mañana, que será el primer anuncio de lo que se aproxima: la entrada de una borrasca fría del Atlántico Norte obligará a incorporar el chubasquero al equipamiento básico de la Aste Nagusia.
Lo peor llegará el propio domingo por la noche -«tiempo desapacible», resume la agencia vasca Euskalmet-, pero la meteorología se mantendrá hostil hasta el miércoles, si bien cada día irá lloviendo algo menos que el anterior. El INM ve el jueves como una jornada de transición, con ese tiempo indeciso que hemos padecido en buena parte de agosto, y el viernes está previsto que despunte de nuevo el verano, con temperaturas elevadas -dentro de los cánones de la cornisa norte, es decir, por debajo de los treinta grados-, sol y estabilidad.
Malo, pero no tanto
En esos tres últimos días de la Aste Nagusia, un anticiclón en las islas británicas y el régimen de brisa traerán el «clásico verano bueno del cantábrico», es decir, buen tiempo y temperaturas máximas de 26 ó 27 grados. De todas formas, hay que tener en cuenta que las predicciones a un plazo tan largo nunca tienen la misma fiabilidad que las más inmediatas.
Los meteorólogos admiten que este agosto se está mostrando muy poco veraniego, aunque sus bases de datos siempre permiten tranquilizarse con algún antecedente todavía más negativo. «En realidad, no hace falta remontarse muy lejos -sonríe Margarita Martín-. Es cierto que este agosto está siendo peor de lo normal, pero el de 2002 fue muchísimo más frío, lluvioso y ventoso y terminó con inundaciones en San Sebastián. De momento, de eso nos estamos librando». Habrá que celebrarlo.









