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los que se visten de plata
La importancia la da el trapío del toro
19.08.07 - 11:43 -
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Los grandes banderilleros, hayan ejercido a la vez que de matadores de toros o sólo como auxiliares en las cuadrillas, están de acuerdo en que para que un par de rehiletes sea meritorio, el artista ha de arrancar a la vez que el toro ganándole la cara, cuadrando, sacando los palos de abajo y reunidos desde lo alto asomarse al ‘balcón’ para dejarlos clavados y salir andando. Pura teoría, que son muchos los que ponen en práctica.

Pero las prácticas taurinas, como las de guerra, no es lo mismo explicarlas ‘de picú’ y en una pizarra que en el redondel o en Irak, por poner. Y tampoco es igual lucirse pareando un torico terciado, romo, brocho y renqueante que ante los pájaros de cuenta que saltan a la arena de Vista Alegre en las Corridas Generales.

Lo mismo puede decirse de la suerte de varas. El picador distingue y practica de distinta forma si le viene el carro de los helaos o el AVE a todo gas. El torillo al paso que da pena o el de 600 kilos, dos espabiladeras de respeto y empleándose con velocidad y potencia.

En Bilbao es una de las pocas plazas en las que se demuestra quiénes son los buenos subalternos, lo mismo lidiando que picando o colocando garapullos. La diferencia entre las plazas de prestigio y las casi todas restantes. De ahí nació aquella frase, «ya te vi en Bilbao», cuando un banderillero propalaba sus hazañas por los pueblos.

Los seis toreros de más categoría tienen entre su gente a valiosos hombres de plata que en muchos casos sustituyen por azabache o catafalco. Destaca la cuadrilla de Ponce tras muchos años sin modificación. En ella siguen los picadores Saavedra y Manolo Quinta y como banderilleros los hermanos Antonio y José María Tejero, que tan bien se complementan con Mariano de la Viña. El Juli tiene buenos auxiliares. José Antonio Carretero está considerado uno de los mejores del momento y lo mismo destaca su compañero Alejandro Escobar.

El Cid está anunciado como único espada en la corrida de Victorino y ese día sacará al ruedo a su cuadrilla y a otras dos completas con toreros que no estén ajustados con matadores de muchas actuaciones. En su equipo titular destacan Rafael Perea ‘El Boni’, buen lidiador y destacado rehiletero que como espada triunfó un año en San Isidro, y Alcalareño que con frecuencia saluda montera en mano con pares destacados. Con ellos va de ‘tercero’ el cántabro, paisano de Gento el mítico extremo izquierdo del Real Madrid y muy taurino, Julio López que siempre está a su altura y a veces los supera.

En la cuadrilla de Castella brilla con luz contrastada el alcalareño Curro Molina que es considerado por muchos el número uno de la actualidad.

José María Manzanares tiene dos picadores que siguen la brillante estela de sus antepasados. Se trata de Chocolate y Barroso. De Sanlúcar la Mayor y Jerez de la Frontera. A pie forman con el alicantino el malagueño Juan José Trujillo, que fue matador y es vistoso y efectivo donde los haya, y Curro Javier Amores, que también nos tiene acostumbrados al monterazo en pasajes para el recuerdo.

Alejandro Talavante ocupa puestos de interés y en su cuadrilla están Fernando Plaza y Niño de Leganés, que no han sido protagonistas de tardes importantes pero irán progresando. El galo Morenito de Arlés, Morenito de Colombia, Domingo Siro, Javier Gil y Aguilar Granada están en las cuadrillas de Juan José Padilla, Luis Bolívar, Eduardo Gallo y López Chaves, los dos últimos. Todos los nombrados han mostrado cualidades y capacidad para asomarse a la balaustrada, de verdad, y no al balconcillo. Además, la mayoría también son buenos lidiadores.

Dos matadores banderilleros están anunciados en la feria: El Fandi y Padilla. Con ellos, los de plata sólo navegan como lidiadores y en quites a la salida de los pares de sus maestros.

Entre los picadores Justo Jaén ‘Verdenaces’, El Pimpi, Rivas y Tapia, Salvador Núñez y Diego Ortiz, Pepe Doblado, Miguel Ángel Herrero y Pedro Iturralde, hijo de un periodista pucelano fallecido trágicamente, son los que más nos suenan por ovaciones recibidas. Van con la ‘gente’ de Padilla, Bolívar, Gallo, El Juli, Castella, López Chaves y Fernando Cruz, por orden de nombramiento.

A todos les veremos en Bilbao esperando que llenen con lujo y profesionalidad los espacios de protagonistas que tienen destinados en la lidia. A las cuadrillas les corresponde una parte importante de lo que a diario sucede en una corrida de toros. De su ejecución depende la reacción del público, con chanzas, desaprobaciones y risotadas, o la ovación cariñosa de reconocimiento. A veces… hacen lo más destacado de la tarde.
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