
Pese a los chaparrones que han caído de forma intermitente durante el segundo día de fiestas, la Ballena, acompañada como siempre por su marido el Pulpo, se han paseado por Bilbao con la novedad este año de la presencia del hijo de ambos, el Besugo, de 12 metros de largo. Organizado por la Fundación Bilbao 700, el acto está protagonizado por esta singular comitiva que ha recorrido la Gran Vía por séptimo año consecutivo expulsando agua, humo y confeti.
Tras el desfile, las romerías, bailes, orquestas y teatros de calle preceden a la exhibición de fuegos artificiales, que están a cargo de la pirotecnia asturiana Pablo. Sobre la medianoche, todavía quedan las dos actuaciones estrella de hoy: el grupo madrileño Dover, que ofrecerá su espectáculo en Botica Vieja, y María Dolores Pradera y los Sabandeños, que cantarán en Abandoibarra.
Actos suspendidos
No obstante, la intensa lluvia que ha caído a lo largo de la mañana de hoy ha obligado a suspender varios actos previstos para hoy. En una jornada muy fresca y pasada por agua, las huestes noctámbulas más recalcitrantes se han mezclado a media mañana con las familias que se disponían en disfrutar de los talleres infantiles y juegos hinchables instalados en el Muelle de Ripa.
Según ha informado la oficina de prensa de las fiestas bilbaínas, en el Haurtxokoa-Txikigunea, con actividades infantiles y juveniles, sólo han funcionado los talleres cubiertos y las atracciones que están debajo del puente del Ayuntamiento. Todos los hinchables han sido deshinchados por seguridad.
La Banda Municipal de Música también suspendió su concierto, previsto para el mediodía en Kiosko del Arenal. Asimismo, se había suspendido previamente, a las once de la mañana en la Plaza Moyua, la bajada del Gargantúa con los gigantes y cabezudos, gaiteros y txistularis.












