Dentro de este apartado, también se incluyen 20 salidas de ayuda a conductores de todoterrenos, así como la colaboración con la organización de numerosos eventos deportivos. Respecto a los casos más graves, la unidad de montaña atendió más de 26 situaciones de especial emergencia durante la primera mitad de 2007. Según los responsables del servicio, «la media de salidas anuales se sitúa entorno a las 40, de las cuales la mayoría son asistencias preventivas a eventos deportivos para evitar posibles incidencias», explicó Fernando Diéguez, coordinador de la sección de ayuda y rescate.
Esta unidad de Cruz Roja ha trabajado en colaboración con otros organismos en varias actuaciones. Por ejemplo, junto a la Ertzaintza en dos búsquedas de personas desaparecidas y 10 socorristas de la institución ayudaron en otro rastreo en la zona de Cabo Villano. Asimismo, otros ocho voluntarios fueron enviados al rescate de una persona extraviada en Carranza.
30 voluntarios
Todo este trabajo requiere de una preparación específica a la que se han sometido los 30 voluntarios que integran la sección alpina. «Además del curso en atención sanitaria, han de entrenarse en técnicas de espeleología para llevar a cabo su labor en terrenos abruptos y en acantilados», explicó Diéguez. Para eso, la principal infraestructura de la que disponen es un todoterreno de 4,16 metros de longitud, con autonomía para 300 kilómetros, equipado con botiquines y camillas de montaña.






