
«Era un tipo dinámico y muy abierto», dicen los que le conocieron. De que otra forma se expplica si no que un «aldeano de Orozko» terminase abriendo un negocio de cócteles en Bilbao junto a su hermano Kepa. De ahí surgió precisamente el nombre del establecimiento. La 'j' de Juan Mari y la 'k' de Kepa, fallecido hace 16 años.
«Un tipo afable»
«El recuerdo que tengo es el de un maestro de la coctelería. Tanto Juan Mari como su hermano consiguieron hacer del JK un aténtico baluarte de hacer bien el cóctel. Y lo elevaron a un nivel desconocido hasta entonces en la capital vizcaína», explicaba ayer Juan Bas, uno de los clientes habituales del establecimiento. El escritor bilbaíno recuerda a Juan Mari Bengoetxea como una persona «afable» y «entrañable», «siempre con sus amigos al fondo de la barra del bar».
Su sobrino Joseba comparte la opinión de Juan Bas: «Qué puedo decir de mi tío. Ha sido mi maestro. Me ha enseñado todo en el mundo de la coctelería», señalaba. Y no lo ha tenido que hacer nada mal, porque según recuerdan sus fieles clientes, «en el JK se sirven los mejores combinados de toda la capital vizcaína».









