Ubicada a caballo entre el territorio histórico y Álava, la infraestructura tendrá un impacto visual evidente en el Parque Natural del Gorbea. En condiciones óptimas de funcionamiento tendrá capacidad para suministrar electricidad a más de 150.000 personas.
Por ahora, el grupo político de Ezker Batua en Juntas Generales ya ha anunciado su rechazo frontal a este nuevo proyecto. «Es algo disparatado y desde nuestra coalición vamos a tratar por todos los medios de que no salga adelante», asegura su portavoz, José Ferrera. Tras el regreso de las vacaciones y con el nuevo curso político, la Diputación abordará este asunto en un pleno que se presume acalorado. El PNV aún no tiene una postura definitiva al respecto.









