
Según los sindicatos, estos servicios se respetaron y los autobuses de Bilbobus y Bizkaibus circularon con una frecuencia aproximada de una hora. La dirección de TCSA, por su parte, opinó que no hay «motivos laborales para tomar una medida tan grave» y calificó de «inaudito» que los sindicatos siguieran adelante con la jornada de huelga, «pese a que los convocantes sacaron adelante su propuesta con los votos del 8% del total de los trabajadores». La empresa detalló que la asamblea que ratificó la convocatoria de huelga, en la noche del viernes, tuvo una participación que apenas superó el 16% de la plantilla. De ellos, 104 votaron a favor, 97 en contra, 10 en blanco y 2 fueron sufragios nulos.
Datos «engañosos»
Sin embargo, los sindicatos consideran «engañosos» estos datos. «Nos encontramos en pleno período vacacional, por lo que los datos de participación no se pueden computar igual que en otras fechas», argumentó Fernández. «Lo importante es que todos los que han podido secundar la huelga lo han hecho», recalcó.
Respecto al apurado margen con el que se ratificó la convocatoria, aclaró que «hubo algunas discrepancias en la asamblea sobre cómo y cuándo debía realizarse el paro, no sobre si debía llevarse a cabo».
El motivo de la huelga era «el desacuerdo con la dirección sobre la creación y desarrollo de la bolsa de trabajo» y los sindicatos tienen previstas otras dos jornadas de huelga para la próxima semana, los días 24 y 25 de agosto, en plena recta final de la Aste Nagusia. «Ambas convocatorias se mantendrán mientras no haya ningún acercamiento y la dirección continúe con la misma actitud de desprecio». Así, piden a la empresa «que recapacite» y al Ayuntamiento y Diputación «que medien en el conflicto». Según el presidente del comité, «llevamos más de un mes pidiendo que intervengan y siguen defendiendo que éste no es su problema. Ellos sabrán lo que tienen que hacer», concluyó.









