Industria acaba de dar los primeros pasos administrativos para sacar adelante estas iniciativas de pequeño tamaño, pero que en conjunto aportarán la misma potencia instalada que el fallido proyecto de Ordunte (48 Mw). Los miniparques previstos se instalarán en áreas muy sensibles: Berriz y Munitibar -a modo de ampliación del parque de Oiz-, Orozko -cerca del área protegida del Gorbea-, dos más en Galdames -con afecciones al futuro biotopo- y, por último, uno en los límites mismos de la Reserva de Urdaibai.
Cuatro de estos cinco campos de molinos no podrán tener más de 8 aerogeneradores y ninguno de ellos podrá sobrepasar los 10 Mw de potencia, al no estar incluidos en el Plan Territorial Sectorial de la Energía Eólica. Los grupos ecologistas consideran que la acumulación de estas minicentrales suponen «un fraude de ley», ya que, en algunos casos, los equipos se levantarán a escasa distancia unos de otros. Por ejemplo, eso es lo que sucederá en Galdames si finalmente salen adelante ambos proyectos.
Según explicaron esta semana fuentes del Departamento de Industria, lo más probable es que las empresas interesadas en poner en marcha los nuevos equipamientos apuren la potencia a instalar hasta los 10 MW «por razones de rentabilidad económica». Por ello, cada uno de los miniparques tendrá capacidad para surtir de electricidad a unas 25.000 personas. En conjunto, las cinco pequeñas centrales proyectadas inyectarán a la red fluido suficiente para satisfacer las necesidades energéticas de 125.000 vizcaínos. Una cifra prácticamente idéntica a las previsiones más optimistas que se barajaron en el descartado plan de Ordunte.
Los pequeños campos de aerogeneradores se instalarán en ocho municipios vizcaínos distintos. El que se asentará sobre un cordal del macizo del Sollube afectará a los pueblos de Busturia, Bermeo, Arrieta y Meñaka. No muy lejos de esta comarca, la ampliación del parque de Oiz, a partir de otra minicentral asociada, se asentará en Berriz y Munitibar, mientras que el proyecto bautizado como 'Jesuri' se implantará en Orozko. Por último, queda la localidad encartada de Galdames, que acogerá dos de las infraestructuras dentro de su término municipal.
Con esta nueva estrategia y según explicaron las mismas fuentes, Industria pretende amortiguar el rechazo social que generan este tipo de infraestructuras, ya que el número de aerogeneradores a instalar no pasará de ocho molinos en cuatro de los cinco casos -queda excluido Oiz, donde la ampliación contempla erigir otros 11-. En este sentido, la tecnología ya permite construir aerogeneradores de gran potencia (a partir de 2 Mw), lo que permite reducir el número de molinos. Así, por ejemplo, la única minicentral que existe por ahora en Euskadi, la de Punta Lucero, cuenta con sólo cinco torres, pero una potencia global de 10 Mw.
Alegaciones y estudios
Por ahora, sólo dos empresas se han interesado por estos cinco miniparques. Las firmas son Desarrollos Eólicos Dima y Eólicas de Euskadi, una compañía que cuenta con una importante proporción de capital público y el concurso de Iberdrola. El proceso administrativo para materializar estos planes pasa a medio plazo por conseguir el visto bueno del Departamento de Medio Ambiente del Gobierno vasco. «Será necesario elaborar los pertinentes estudios de impacto ambiental», explicaron las fuentes consultadas en Industria.
En caso de que la Diputación o los ayuntamientos afectados se opongan al plan, estas instituciones de menor rango podrían recurrir a los tribunales y plantear una dura y larga batalla legal. También las personas o asociaciones ecologistas que se consideren afectadas tendrán la posibilidad de alegar contra los diferentes planes y, en último término, recurrir a la Justicia.









