
Esa cifra es la más alta del ejercicio, supera en 0,013 puntos la de abril y confirma la tendencia ascendente que mantiene este indicador desde que, hace alrededor de un año y medio, la subida del precio del dinero empezó a notarse de lleno en los bolsillos de los ciudadanos.
El sistema financiero nacional tiene otorgados préstamos por un valor total de 1,56 billones de euros. De ellos, calcula que no está asegurada la devolución de 11.027 millones, más de 1,83 billones de pesetas. En sólo un mes, la cuantía de esas operaciones bajo sospecha se ha elevado en 364 millones. En el último año el incremento ha sido de 1.920 millones; es decir, de algo más de un 21%.
Niveles bajos
Pese a ello, la morosidad continúa en unos niveles muy bajos, que son asumidos por el sector con absoluta tranquilidad. Sólo un súbito y espectacular empeoramiento del mercado de trabajo -una hipótesis que descartan de plano instituciones de diverso signo- podría encender algunas luces de alarma. Las entidades no temen una avalancha de impagos -ni, por supuesto, una crisis similar a la declarada en Estados Unidos por las 'hipotecas basura', un producto que no comercializan- ya que, a su juicio, las familias aún disponen de un 'colchón' suficiente para afrontar una subida de tipos. Además, el abono de la hipoteca figura entre las prioridades de los ciudadanos.
El alza de los créditos dudosos es fruto del 'rally' experimentado por el precio del dinero. El euríbor cerró julio en el 4,564%, su cota más alta en seis años y medio, tras encadenar 22 meses de ascensos. Se ha doblado con creces desde el verano de 2005, cuando apenas superaba el 2,1%. Ese tirón ha coincidido con el 'boom' inmobiliario, en el que decenas de miles de familias se han endeudado hasta las cejas, aprovechando unos tipos muy bajos, para comprar pisos con un coste desorbitado. El imparable aumento de las cuotas bancarias les pasa ahora factura y empieza a asfixiar las economías domésticas.
El préstamo medio para financiar una vivienda es de 150.810 euros a un plazo de 26 años. Los titulares de un crédito de esas características que deban renovar sus condiciones con el euríbor de julio pagarán 86 euros más al mes: 826. Ese crecimiento equivale al 11,6%; o lo que es igual, a algo más de cinco veces la inflación.
Los bancos concentran la morosidad más baja, el 0,648%, frente al 0,695% de las cajas y el 0,882% de las cooperativas de crédito. Los datos del Banco de España no incluyen a los establecimientos financieros, que pueden conceder préstamos, pero no captan depósitos, y que tienen un porcentaje alto de dudosos: el 2,51% en mayo.
Aunque el sistema goza de una extraordinaria solvencia, el supervisor ha lanzado reiterados llamamientos a las entidades para que extremen la precaución al conceder créditos, máxime en un escenario como el actual de incremento de tipos.









