Los rivales del joven senador criticaron sus declaraciones recientes en las que aseguró estaba dispuesto a reunirse con gobernantes extranjeros claramente opuestos a la política internacional estadounidense, como el jefe de Estado de Corea del Norte, Kim Jong Il; el presidente cubano, Fidel Castro; o el de Irán, Mahmud Ahmadineyad.
«Para prepararme para este debate estuve conduciendo en los coches de choque en la feria de Estado», señaló el legislador por Illinois, lo que provocó risas y aplausos en la Universidad Drake.
La senadora demócrata por Nueva York y precandidata a la presidencia Hillary Rodham Clinton ha expresado en varias ocasiones su disconformidad con la forma en que Obama pretende conducir las relaciones con gobernantes que han sido enemigos de Estados Unidos.
Obama respondió que las críticas son «parte de lo que molesta a los estadounidenses sobre la política, donde se aplica la astucia y se fabrican problemas y polémicas en lugar de hablar sobre los problemas graves que tenemos».







