El viernes, la rockería pagó 15 euros para ver un doblete montado por el Kafe Antzokia para promocionar los baratos bolos que ha preparado estas fiestas. Tras un breve aperitivo sin anunciar de rock brutal en dúo, ocupó el tablado la yanqui Texas Terri, escandalosa y tatuadísima émula de Iggy Pop que en sus primeras visitas se desnudaba integralmente, aunque el viernes sólo mostró el sujetador según se exhibía sudorosa y oronda (ha engordado, sí) en plan Juliette Lewis pero en auténtico. Operó a empellones, a trazos remitió a Ramones, Stones, Paybacks o Toilet Boys y versionéo el 'Sonic Reducer' de los Dead Boys y un centrado 'I Wanna Be Your Dog' de Iggy & The Stooges, éste en un largo bis que debió acabar con ese tema.
Cerraron la velada los granadinos Lagartija Nick, que levantaron un mudo de sonido ensordecedor tras el cual dispararon lo más rudo de su repertorio. A dos guitarras, no a dos bajos, como antes, abrieron fuego con 'Estratosfera', repasaron gran parte de su nuevo álbum 'El shock de Leia' y, entre llamaradas que derretían a Smashing Pumpkins en el siniestrismo anfetamínico de los 80, alcanzaron el clímax con la trilogía pre-bis completada por 'Nuevo Harlem', 'Lo imprevisto' y 'Satélite', cénit explosivo y enloquecedor de las ráfagas de lírica mecanicista, posmodernista y surrealista de uno de los mejores y más interesantes grupos españoles desde hace años. Dicho está.