A esa hora, el personal de seguridad de la compañía alertó a la Ertzaintza de que un hombre había comenzado a golpear y amenazar a su compañera sentimental en el interior de uno de los convoyes. Tras conocer lo sucedido, una patrulla de seguridad ciudadana de Sestao se dirigió a la estación de Barakaldo, donde el tren tenía previsto realizar su siguiente parada.
A su llegada, los agentes comprobaron que la pareja acababa de apearse del tren y continuaban discutiendo en el andén. Comprobaron que la joven presentaba contusiones en el rostro y en otras partes del cuerpo y una ambulancia la trasladó el hospital. Tras verificar que el autor de tales lesiones había sido su acompañante, éste fue detenido.









