Algunas de las carrozas han necesitado bastante tiempo para su puesta a punto. Es el caso de la francesa 'La música en escena', que se empezó a montar el pasado viernes para que ayer estuviera listo el barco de una tonelada de peso que instalado sobre un elevador simula volar por encima de las ciudades con músicos, acróbatas y equilibristas.
«Para llegar hasta el inicio tuvieron que circular a 10 kilómetros por hora, escoltados por la Policía Municipal, desde Zorrozaurre. Es un montaje muy complejo y hay que mimarlo», detalla Oriol Galgo, de la productora encargada del desfile. Además, «estuvimos en Bilbao la pasada Semana Santa para acoplar su estructura teatral al espacio del recorrido y evitar cualquier contratiempo. Nada se improvisa, llevamos meses preparando esto», comenta.
En el caso del montaje de la 'Compañia de Teatro Imaginario' se han necesitado 13 extras debido al volumen de su presentación, compuesta por un personaje marino montado sobre un caballito de mar y acompañado entre otros por una medusa, un pez payaso gigante, una ballena juguetona y un Dragón del Agua.
A falta de un lugar mejor, los organizadores tuvieron que improvisar unos camerinos situados al principio del desfile y transportados rápidamente hasta el final para que los actores se volvieran a cambiar una vez acabada una función que reunió a miles de personas por las calles de la ciudad.










