Aun así, a Bilbao le costó ayer desperezarse. Los camareros no tuvieron mucho trabajo hasta pasadas las dos de la tarde. Buena hora para abrir boca antes de sentarse a la mesa. En el Carlton, la temática de la Semana Grande vuelve a pasar por el pincel. De ahí que sea habitual encontrarse con algunas de las artistas que exponen sus obras en el hotel, como es el caso de Sol Mateos, que compartía una amigable charla con Begoña Hormaeche y Helena Padró. Unas calles más allá, en el Indautxu, el espíritu de la Aste Nagusia llevaba rostro de mujer. Olga Seco, Blanca De la Peña, Lola De Rodrigo y Pilar Pérez, esta última bilbaína pero residente en México, habían quedado, como cada año, en el hotel para iniciar el periplo mañanero. Aperitivo, teatro, toros, cenas... Ellas sí que saben. «Lo de ir a El Arenal y esas cosas se lo dejamos ya a los jóvenes», comentaban. El pañuelo azul al cuello que no falte.
Bilbaínos de adopción
El Ercilla fue el más concurrido y la cosa iba de política y de toros. Alrededor de una mesa y con un txakoli en la mano la familia del PSE cumplió un año más con la tradición. No quisieron perderse la cita el líder de los socialistas vascos, Patxi López, que acudió acompañado de su mujer, Begoña Gil, el portavoz en el Ayuntamiento de Bilbao, Txema Oleaga, y los concejales Goyo Zurro, Yolanda Díez, Alfonso Gil y Eider Gardiazabal.
Tampoco faltaron los de toda la vida. Esos rostros que provenientes de distintos lugares, como Jerez, Ciudad Real o Murcia, se convierten cada mes de agosto en bilbaínos de adopción. Entre ellos, José Luis Bernal, José Díaz Benito o Francisco Guzmán, que llevan más de una década sin perderse la cita bilbaína. Y ya que nos adentramos en el mundo del toro, cabe mencionar al conocido crítico taurino Fernando Fernández Román, que aprovechó para tomarse algo mientras se ponía al día echando un vistazo a la prensa.
Resulta de lo más habitual ver cómo toreros y ganaderos se cruzan en el salón del Ercilla. El diestro Salvador Cortés cumplió con una de sus 'manías' antes de salir al ruedo: ver los astados que va a torear en la pantalla de televisión del hotel. Mientras tanto, casi escondidos en un rincón cercano a una de las barras de bar, los ganaderos Eduardo Miura y José Luis Marca compartían opiniones sobre la feria con una antigua figura del toreo Paco Ojeda. A expertos no les gana nadie.













