Eran las 1.46 horas de la madrugada cuando un individuo asestó varios navajazos a un hombre y se dio a la fuga. El herido presentaba lesiones de consideración y fue traslado en ambulancia al hospital de Basurto. Minutos más tarde, el propio agresor decidió entregarse voluntariamente y acudió a la comisaría de la Policía Municipal en Otxarkoaga. Los agentes alertaron a la Ertzaintza para que se hicieran cargo del caso. Sin embargo, la Policía autónoma explicó que aún no se ha interpuesto ninguna denuncia tras la agresión, por lo que declinaron hacer públicos más datos del caso.
Apenas un cuarto de hora después de este suceso, la Policía Municipal fue alertada de otra reyerta en el recinto ferial del parque de Etxebarria. A las 2.00 horas, dos chavales de 14 años apuñalaron a otro menor con una navaja y huyeron del lugar. El herido fue trasladado al hospital de Basurto en estado grave y los agresores fueron localizados y detenidos por una patrulla en el Casco Viejo bilbaíno.
Simultáneamente, la DYA atendía a cuatro heridos en el muelle de Uribitarte durante un violento altercado. Tres personas fueron atendidas en el mismo lugar y la otra tuvo que ser evacuada al hospital. Se trataba de un menor, de 17 años, con pronóstico leve. El resto de la noche discurrió sin sobresaltos, pero por la mañana se repitieron los enfrentamientos violentos. Pasadas las diez de la mañana, un particular reclamó la presencia de la DYA en la calle General Concha de Bilbao. Un joven de 24 años, identificado como M.A.M.A., había sido atacado por otro individuo con un cristal y presentaba una herida incisa. Tres cuartos de hora después, las atenciones sanitarias se encontraron otra escena similar en la calle Dos de Mayo. Un varón de 35 años, M.E.M., fue apuñalado y trasladado a Basurto.
Robo con violencia
A la larga lista de incidentes hay que sumar otra agresión a un viandante cuando trataba de impedir que un individuo le robara el bolso a su acompañante. Eran poco más de las 18.00 horas en plena Gran Vía y, al llegar al lugar, la Ertzaintza observó que el varón que intentó evitar el robo había sido golpeado y otro testigo forcejeaba con el supuesto ladrón para retenerle. Finalmente, fue arrestado. La cara positiva de la primera noche de fiestas, según informó la Asociación de Ayuda en Carretera es que «ha transcurrido sin que se haya tenido que realizar ninguna intervención por intoxicaciones etílicas o de otro tipo de drogas».









