La idea de que Luxemburgo es una ciudad aburrida, donde los funcionarios se van de compras 'por hacer algo' es «un mito». «Hay que saber dónde ir para encontrar la marcha, porque la hay. El plan es distinto al del País Vasco». Tanto en Luxemburgo como en Bruselas, la actividad se traslada muchas veces a las casas. «A todo el mundo le gusta la buena comida y la chufla», afirma con rotundidad.
Luxemburgo está cerca de muchos lugares para ir una o varias noches. «Lo bueno es que desde aquí puedes salir de marcha el fin de semana por Amsterdam y Bruselas, como hace mucha gente. Yo incluso alguna vez me he ido a París de juerga un 'finde'. Con una de las rentas 'per cápita' más altas del mundo, «tienes muchas posibilidades de festejo».