
De esta manera, según las previsiones municipales, los trece plataneros que quedan en el patio del colegio serán trasplantados en otra zona verde, previsiblemente en el parque de La Grajera. Aunque todavía deberán esperar unos meses, ya que «en agosto no son fechas seguras para trasplantar estos árboles». A pesar de ser árboles privados, al no encontrarse en suelo público y carecer de protección, según Gómez Ijalba, «la empresa propietaria del inmueble -Promociones Vizcaínas- ha mostrado buena disposición».
En cuanto a las molestias ocasionadas por la polvareda que produce la obra, el edil de Urbanismo explicó que «se ha decidido humedecer la zona con mangueras para levantar el menor polvo posible». También con el objetivo de ocasionar las menores molestias posibles, Gómez Ijalba subrayó que se eligió el mes de agosto para realizar el derribo, ya que hay menos gente en la ciudad. Se realiza de forma parcelada y controlada para evitar molestias.
Primera fase
La primera fase del derribo de las antiguas instalaciones del colegio San José Hermanos Maristas comenzó el pasado día 13 y está previsto que concluya antes de que termine el mes.
Esta etapa incluye la demolición del ala oriental del inmueble, paralela a Avenida de Colón, y la tapia colindante con la calle Ciriaco Garrido. Tal y como estaba previsto, las obras no están afectando al tráfico rodado de Avenida de Colón, aunque sí a la parada de autobús aledaña al colegio que ha sido trasladada hasta que concluyan los trabajos en esta zona a la intersección con Ciriaco Garrido.
Cuando terminen estas tareas, hacia el 15 de septiembre, está previsto que la empresa presente un primer estudio de ordenación de la zona, que será el punto de partida de las negociaciones entre la firma y el Consistorio logroñés para decidir el futuro del cuerpo central del colegio y la disposición de la manzana.





