
-¿Qué se puede hacer?
-Cuando concluyan las tareas de desescombro y rescate, llega lo más difícil: los trabajos de reconstrucción de la zona, lo más bravo de todo, tratar de crear unas nuevas infraestructuras básicas.
-¿Qué pediría a los riojanos?
-Tenemos que darnos cuenta de que aquí vivimos muy bien y que allí lo están pasando realmente mal. Tenemos que solidarizarnos con ellos material y espiritualmente, para que no pierdan la esperanza. El 75 por ciento de la gente está en la calle.
-¿Cuál es la situación?
-Cincha, Pisco e Ica están colapsadas. El 70 por ciento de las casas se han ido abajo. Hasta ahora, se han registrado unas 500 fallecidos, pero los pueblos y aldeas de alrededor están muy afectados. Puede que las cifras aumenten hasta los 1.000 o 1.500 víctimas mortales.





