
La falta de sol y de altas temperaturas han hecho que los hosteleros hayan percibido una gran diferencia, con respecto a años anteriores, ya que «aunque las mañanas sean calurosas, durante las noches refresca», declara un camarero de 'El rincón de Julio'.
Si bien es verdad que éste camarero achaca esta falta de consumidores a que «se ha dado un cambio en los hábitos de la gente» y comenta que no han notado pérdidas, aunque «sí hemos tenido temporadas en las que había mucha gente y otras en las que no había nadie», ya que el verano «ha sido a golpes fuertes». Además, asegura que «cuando hace buen tiempo, la gente sale mucho».
Y las piscinas son una de las instalaciones que más se resiente en los veranos poco calurosos, ya que durante la época estival es cuando recogen la mayor parte de sus beneficios.
Ignacio Adrados, gestor del Complejo Deportivo de Las Norias, comenta que «debido a la climatología, se ha registrado un descenso en las entradas (unas 40.000 menos que el año pasado) y en la afluencia de los servicios de acceso libre». Además, también se ha apreciado un descenso en los toboganes, pero ha sido menos acusado porque «los usuarios son niños y a ellos les da igual que haga frío o calor».
Sin embargo, el número de inscritos a los servicios deportivos municipales de 'Las Norias' ha ascendido en los últimos años y esperan que este año continúe así.
Las cafeterías de Gran Vía también han salido perjudicadas. De hecho, Rafael, el encargado de 'Noche y día' comenta que «desde que tenemos la terraza fuera hemos pasado de tener gente a que no venga nadie».





