El regidor afirmó el domingo que su cargo municipal es «compatible» con un acta de diputado en el Congreso y consideró además que sería «muy favorable» para la capital que su máximo gobernante hiciera oír su «voz» en la Cámara baja. En mayo pasado, horas después de las elecciones municipales y autonómicas, hizo una proposición similar en presencia de Mariano Rajoy y bastantes líderes y miembros destacados del PP salieron en tromba a criticar su postulación. El propio Rajoy la reprobó con un alambicado comentario que fue interpretado de formas diversas.
El jefe de la oposición mantiene en esta ocasión silencio, al menos por ahora, pero su 'número dos' rechazó sin contemplaciones las palabras de Ruiz-Gallardón. «En este momento -dijo Acebes- cada uno tiene que ocuparse de las responsabilidades que tiene asignadas, y esto afecta a todos los alcaldes y presidentes de comunidad». Por si no había quedado claro, el secretario general del PP insistió: «Que cada uno esté a su trabajo y hablaremos de las candidaturas cuando se abra ese proceso», pues ahora «no hay que hablar de ese tema».
Acebes señaló que las pretensiones del alcalde son conocidas porque las ha expuesto «en repetidas ocasiones». El problema, añadió, es que el proceso de elaboración de las listas electorales «no está abierto» y se pondrá en marcha cuando se convoquen los comicios y «convenga al partido».
Más ácida se mostró la presidenta de la Comunidad de Madrid y reconocida rival de Ruiz-Gallardón. Esperanza Aguirre indicó que el mandatario lleva «muchísimo tiempo postulándose» para ir en la lista del PP por Madrid en las generales. La presidenta autonómica precisó que la ambición de Ruiz-Gallardón no acaba en el escaño del Congreso puesto que «jamás ha ocultado su deseo de llegar a las más altas responsabilidades institucionales a nivel nacional», es decir, a presidente del Gobierno.
Relevo de Rajoy
Aguirre ponía así voz a las sospechas de muchos dirigentes del PP, en el sentido de que el verdadero objetivo del alcalde es situarse en una buena posición y un acta de diputado en el Congreso es una plataforma ideal para relevar a Rajoy si fracasa en las elecciones de marzo de 2008. La presidenta, que, según sus colaboradores, tiene las mismas ambiciones, no puede aspirar a un escaño en la Cámara baja porque su cargo es incompatible.
La gobernante autonómica puntualizó que «lo sorprendente» de las declaraciones de su compañero de partido es que las haya hecho «después de haber dicho en mayo que no iba a volver a hablar de este tema» ante la polémica que se suscitó en aquella ocasión. La presidenta del PP en Euskadi, María San Gil, eludió comentar las palabras para «no dar más carnaza» al PSOE.
Los socialistas, en efecto, intentaron hurgar en el asunto. El secretario de su grupo parlamentario, Julio Villarubia, destacó «los líos» que se acumulan en el PP y enumeró, entre otros, la dimisión de Josep Piqué, el regreso a España de Rodrigo Rato y la pretensión de UPN de crear un grupo parlamentario propio al margen del Partido Popular.







