Tráfico se ha dirigido a los titulares de estos tramos -Ministerio de Fomento, Comunidades Autónomas y Diputaciones provinciales- para que revisen la señalización y la adecuen así a la realidad de la vía. Todas las administraciones tienen como fecha tope hasta el próximo 15 de octubre para examinar estos controles y remitir el correspondiente informe a la Jefatura Provincial de Tráfico. En todos los casos, los tramos donde se modificará la velocidad cuentan con radares fijos instalados desde el año 2005 o tienen previsto incorporarlos, caso de 78 de los 205 citados. Entre ellos se incluyen los primeros controles que desde hace unos meses ya funcionan en carreteras secundarias donde el límite de velocidad suele ser inferior a 90 kilómetros hora.
Vías entre 59 y 90 km
Según fuentes de la DGT, estas modificaciones afectarán «fundamentalmente» a aquellos puntos viales donde el límite actual se encuentra entre 50 y 90 kilómetros por hora, pero que, tras diversas mejoras, la seguridad de la carretera permite aumentar el límite de velocidad establecido de forma inicial. Otro ejemplo son los tramos con limitaciones específicas de 100 km/h en una autovía cuando el límite genérico real es de 120.






