-Medio millón.
-¿El físico de ?
-No soy muy admirador de los cuerpos.
-¿La mente?
-De John Lennon.
-¿De qué se operaría?
-De nada.
-¿A quién mandaría a la porra?
-A los intolerantes.
-¿Perdonaría una infidelidad?
-No.
-¿Qué tal lleva la hipoteca?
-Fatal, ja, ja, ja. Bueno, no hay que mentir, que habrá gente que lo lea y esté peor. Bien, pero no mejor que el resto.
-¿Dónde se comprarían un pisito?
-En San Juan de Gaztelugatxe.
-¿Un arrepentimiento?
-Ninguno.
-Un anhelo:
-Tocar en Las Ventas.
-Le gustaría parecerse a...
-Nadie.
-Se inspiran en vivencias propias para componer. ¿Ha aprovechado en alguna ocasión para vengarse de alguien contando al público los que le habían hecho con una canción?
-No es que nos hayan entrado ganas, sino que lo hemos hecho muchas veces. Por ejemplo, 'Te perdí' fue una historia que escribí a una ex. Y no supo que la letra iba por ella hasta hace poco. Se enfadó mucho, pero son cosas que pasan por salir con un músico. ¿Haber salido con un charcutero y no correrías esos riesgos! Algún tema sí que va a mala leche por alguien, pero no se lo dices.
-¿La gira va a dejarles tiempo para veranear?
-Sí, no es una gira tan extensa como otros años en los que hemos tocado casi todos los días.
-Usted ha dicho que «se ha acostumbrado a la gente a que la música es como el tomate». ¿A qué se refiere?
-La gente, en general, no valora lo que significa ser músico. Hay mucho curro detrás de cada disco, pero hay quienes creen que nosotros llegamos, tocamos un par de horas, cobramos y ya está.







