
El accidente tuvo su origen en una de las válvulas de la cisterna del camión, que circulaba en dirección a Santander. Según fuentes del Departamento de Interior, una pieza de la parte trasera del vehículo se averió, lo que permitió que se perdiera parte de la carga tóxica que transportaba. Una llamada telefónica desde la gasolinera de Ugaldebieta, ubicada a escasos metros del lugar donde ocurrió el incidente, alertó a los Bomberos. Fueron necesarios seis vehículos especializados para taponar la fuga.
Equipos especiales
Los bomberos tuvieron que utilizar trajes especiales ante la toxicidad del escape. Ataviados con uniformes cerrados hasta el cuello, capuchas y equipos de respiración, los efectivos consiguieron reponer la válvula una hora y media después. Para recoger el material derramado en la autopista utilizaron recipientes y sepiolita, un mineral con gran capacidad de absorción. Además, disolvieron con agua la nube de humo que se había extendido por la zona. Aunque se retiraron tras controlar el incidente, regresaron horas después para limpiar a fondo el asfalto.










