Saltar Menú de navegación
Hemeroteca |

Local

Estás en: El Correo Digital > Local
TEATRO
Humor negro
Vota
0 votos

Cerrar Envía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

Nombre Email remitente
Para Email destinatario
Borrar    Enviar

Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

Nombre* Email*
* campo obligatorioBorrar    Enviar
Los 'Crímenes ejemplares' parten de un texto no teatral del escritor Max Aub (1903-1972) que ha resultado ser un filón para el teatro. Los 'Crímenes ' eran una colección de mini-relatos de humor negro, muy visuales y sorprendentes siempre, con el pie forzado un tanto surrealista de cumplir la invencible tentación de quitarse de en medio lo que fastidia, y confesarlo además sin arrepentimiento. Es convertir en imperioso aquello de ¿muérete!, y lograrlo, o ¿desaparece!, y conseguir que un latoso desaparezca.

Los 'Crímenes ejemplares' han tenido tratamientos escénicos distintos. A veces se ha escenificado alguno de los cuentecillos, o se han hilado por temas de modo autónomo. En esta ocasión Maitane Zalduegui, Itziar Lazkano y Gurutze Beitia han trabado un espectáculo coral en el que cada uno de los 17 intérpretes de su grupo Uyu-yui se adelanta y expone su caso con algún complemento ambiental, los movimientos, la dicción, o la indumentaria.

Por ejemplo: en un café se me puso al lado alguien que revolvía su azúcar sin parar y no me pude resistir , me vendió un décimo de lotería sin premio y se merecía lo peor , le tapé la boca hasta que le reventaron dentro las palabras Humor sardónico. La continuidad se establece con acciones o movimientos corales, a veces cantados conjuntamente.

El grupo Uyu-yui es una formación nueva, variopinta, de edades diversas, que al acierto de la elección del divertido texto de Aub, y de sus ágiles soluciones escénicas, añade la de un modo de ver el teatro con voluntad de juego, con un sentido de la participación que no tiene que ver con la de subir a escena a un incauto, o ridiculizar a alguien que haya pagado para sentarse en el patio de butacas.

Diversión, juego, disfrute compartido, y que en un solo relato cabe más teatro que en una temporada entera. Así contagian la afición. Hay que poner a Uyu-yui en contacto con el público, y esa es una labor institucional y de los productores.
Vocento
SarenetRSS