
-En Bilbao le consideran charro y en Salamanca bilbaíno
-Soy un bilbaíno de adopción que no renuncia a sus orígenes charros y, a la vez, soy un salmantino que se siente bilbaíno, integrado y muy bien acogido.
-¿El Cocherito es un club presidencialista?
-Como todos los clubes. Por lo menos, la gran mayoría. Dicho esto, presumo de tener una formidable junta directiva. Unos somos los que aparecemos de cara al gran público, pero existe un núcleo duro de gente muy trabajadora que tiene afición desbordada por la Fiesta de los toros, a la cual entrega una cantidad de tiempo extraordinaria.
La presidencia
-Dicen que se agarra a la presidencia como a un clavo ardiendo.
-En absoluto (risas). Ser el presidente del Club Cocherito es una gran ilusión, pero de ahí a que me agarre a la presidencia como a un clavo ardiendo hay todo un trecho. Me da muchas satisfacciones, pero me supone un gran esfuerzo. Creo que los cargos tienen su tiempo de duración, no son eternos, deben estar limitados ¿Las ideas y las ilusiones se marchitan! Lo que sí puedo decir es que no seré presidente más allá del año del centenario.
-¿Existe relevo en la presidencia?
-¿Claro que existe! Si con mil doscientos socios no hay relevo
-¿En la masa social del Cocherito están representadas las fuerzas vivas de Bilbao?
-Creo que sí, al menos la gran mayoría de las fuerzas vivas. Sabiamente, nuestro club es una organización apolítica y aconfesional, abierta, liberal. Sólo exigimos dos requisitos: respetar las normas de convivencia y compartir el entusiasmo por la Fiesta de los toros y por Bilbao.
-Afrontan la organización de una novillada sin picadores en plena Semana Grande. ¿Son un club rico?
-Afortunadamente, goza de una buena salud económica. Al margen de los cuartos, queremos demostrar que se puede organizar un festejo de promoción y hacerlo rentable. Es importante que salgan los números y, además, llevar gente a la plaza. Ese es nuestro objetivo, meter cuatro mil personas en Vista Alegre, vincular a los no aficionados al fenómeno taurino, y encima, demostrar que se pueden organizar festejos sin que te cueste dinero.
-Apuestan nuevamente por la ganadería de Andoni Rekagorri.
-Andoni es un ejemplo como ganadero. Tiene una afición desmedida. Dedica su tiempo y dinero a la chaladura romántica de ser ganadero de bravo. En nuestro debut como organizadores estuvieron presentes erales de Andoni y obtuvieron un éxito enorme.
-¿El gran reto de la Fiesta es captar la atención de los jóvenes?
-No es fácil. Es indudable que la afición está envejecida, pero ocurre en otros ámbitos artísticos. En la ABAO hay gente joven, pero veo muchísima mayor. Nuestro gran reto es atraer a la gente joven, siendo consciente de que la hora del festejo no es la más oportuna para la juventud, pero bueno










