
El comité de empresa rechazó la argumentación de la compañía e insistió en que la «clave del conflicto» está en la resolución de la creación de las bolsas de trabajo eventual. No obstante, los empleados de TCSA calificaron la jornada de huelga de ayer de «éxito total» y pidieron «sinceras disculpas» a todos los usuarios afectados por los paros.
«Los servicios mínimos han funcionado con absoluta normalidad y no se ha registrado ningún incidente de consideración», según informó ayer el presidente del comité de empresa. José Antonio Fernández insistió en que si la compañía no cambia de actitud en futuras negociaciones, los trabajadores ya han iniciado las trámites necesarios para convocar nuevos paros en la segunda quincena de septiembre. «No parece que la empresa tenga intención de resolver nada», censuró Fernández.
La reunión mantenida el jueves entre ambas partes en un intento de última hora por solucionar el conflicto y evitar la huelga no sirvió para acercar posiciones, pese a la insistencia de los responsables municipales para que sindicatos y dirección hiciesen un esfuerzo que permitiera zanjar el enfrentamiento. El paro de ayer y el convocado para hoy afectará a miles de usarios al coincidir con los dos días más fuertes de las fiestas de Bilbao. Sólo el año pasado, los conductores de Bilbobus y Bizkaibus transportaron a más de 50.000 personas durante la Aste Nagusia.
Las diferencias que enfrentan a los trabajadores y la empresa se «reducen» al control de la bolsa de trabajo de los empleados eventuales. Según la empresa, los sindicatos quieren establecer una orden de valoración de los criterios de selección -antigüedad, formación...- que nada tienen que ver con los propuestos por la compañía. «Lo que no podemos hacer es que los empleados controlen la contratación. Es una empresa privada y la dirección elige a quién quiere contratar», explicaron.










