Sólo cuatro toros recibieron el visto bueno de las autoridades para ser lidiados durante el festejo de ayer tarde. Sobrados de recursos, los gestores del coso de la calle Martín Agüero completaron la corrida con cuatro toros de la ganadería de Ortigao Costa. Dos de ellos, los números 231 y 23, remendaron el encierro y fueron lidiados en el quinto y sexto lugar en el orden de lidia. Entre nosotros, parecieron los padres de los toros titulares.
Una segunda consideración: el ejemplar que rompió plaza no alcanzó el trapío exigido por la afición de Bilbao. Lo miraran por donde lo miraran. El astado corrido en segundo lugar fue un toro tapado por la cara. Presentó ofensivos y astifinos pitones, pero hasta el rabo todo es toro y a 'Dueño' le faltó cuajo y remate.
El tercero fue un toro bien presentado, corto de esqueleto y de limitado cuello, pero óptimo. Y el cuarto, siendo un morlaco desigualmente proporcionado, valió para Bilbao. En tercer y último lugar, de los cuatro 'garcigrandes' lidiados, el primero fue un astado 'desrazado', reservón y sin motor que se apagó en un suspiro. El segundo fue un toro encastado, de alegre acometividad. El tercero no aguantó ni el tercio de banderillas. Y el cuarto blando y noble, desarrolló 'desrazado' comportamiento. Vamos, que de los cuatro toros que se lidiaron sirvió uno. Muy pobre balance para el esperanzador debut de la ganadería de Garci ¿qué? Gracigrande.










