Para el único partido de la oposición, la situación tiene su origen en una «mala organización». «Es necesario que se racionalicen los periodos de descanso, de manera que no se ausenten varios trabajadores al mismo tiempo», reclamó. Lo cierto es que el Consistorio creó hace un año una nueva plaza de agente para intentar mitigar el problema, pero el puesto todavía no se ha cubierto. «No sabemos por qué no ha salido aún la Oferta Pública de Empleo para ocupar ese cargo», se preguntó Arranz. Durante el mes de agosto, además, el municipio tampoco dispone de vigilantes urbanos. Los nueve 'girotaldes' que custodian las calles de la localidad a diario también están de vacaciones hasta septiembre.
El resto del año, los miembros de la Policía local se dividen en dos turnos. El primero comienza a las 6.00 horas y concluye a las 14.00 horas, mientras que el segundo se prolonga hasta las diez de la noche. A partir de ese momento, no hay servicio. «Es necesario que haya algún efectivo por la noche porque me consta que algunos vecinos de barrios del extrarradio tienen que soportar muchos ruidos y no tienen a quién acudir», apostilló el portavoz del PSE.










