Fuentes de la Consejería de Ganadería de Cantabria consultadas por este periódico subrayaron ayer que este tipo de aves «no conocen fronteras» y que cada comunidad debe «asumir la responsabilidad» de los ataques de rapaces que ocurren en su territorio, con independencia del lugar de procedencia de las mismas.
«Eso es pasarnos el marrón a nosotros. En Cantabria no tenemos ningún problema, ninguna queja de los ganaderos, porque asumimos los gastos que se generan con los ataques de buitres. Da igual si vienen de Vizcaya o de otro lado, si se produce algún ataque a ganado nosotros asumimos los gastos», recalcó un responsable del Gobierno cántabro.










