De edades comprendidas entre 20 y 36 años, los ladrones no se anduvieron con remilgos. Exhibieron una gran «agresividad» con la intención de seguir desvalijando empresas metalúrgicas de la zona. Su objetivo no era apoderarse de dinero, sino de útiles de trabajo, pero el plan se vino abajo.
Esta vez, los trabajadores les hicieron frente. Sospecharon de las intenciones de dos individuos que, sobre las 10.30 horas de ayer, merodeaban por las instalaciones. «Al llamarles la atención», dos de ellos reaccionaron de «forma agresiva», según informó el Departamento de Interior. Blandieron sendas barras metálicas e hicieron «amago de agredirles».
Momentos de tensión
Según la Ertzaintza, se vivieron «momentos de gran tensión», ya que a los dos primeros ladrones se sumaron en pocos minutos otros dos individuos, que atacaron a los empleados con palos.
Gracias a la rápida intervención policial, fueron reducidos. Después, los agentes descubrieron el vehículo utilizado por los detenidos. En su maletero, localizaron una caja de herramientas, varios cilindros de bronce y otras piezas de fundición. Este material había sido sustraído de una empresa de Sestao, no muy lejos de la de Trapagaran.










