
EN CIFRAS
Los datos no dejan lugar a dudas. Y el problema es que la situación, lejos de mejorar, empeora. En los últimos cinco años los precios que se barajan en la villa han aumentado un 28%, frente al 1% registrado en el resto de provincias. A esto hay que añadir el hecho de que la competencia entre autoescuelas es prácticamente nula. La diferencia de tarifas existente entre los doce centros estudiados en Bilbao apenas supera los 80 euros, por lo que al final no queda otra que olvidarse de buscar y comparar. Todo lo contrario a lo que sucede en ciudades como Barcelona, Madrid o Alicante, donde si uno es selectivo puede llegar a ahorrarse un buen pico. Hasta más de la mitad.
El precio de la matrícula en la capital vizcaína es de 447 euros, el más caro del estudio frente a los 280 de media que cuesta en las demás ciudades. Todas ellas incluyen las clases teóricas. Sin embargo, en la villa el tiempo máximo de validez de la inscripción es, en la mayoría de los casos, de siete meses, mientras que en el resto de España es de nueve.
Las clases prácticas son, sin lugar a dudas, las que se llevan la palma. Cada sesión viene a costar unos 40 euros, 11 más que en el resto y el triple que en la ciudad más barata, La Coruña. Teniendo en cuenta que cada clase dura una hora, podría decirse que cada alumno paga 0,66 euros por cada minuto. A Bilbao le siguen de cerca San Sebastián, 39 euros; Vitoria 38; Pamplona, 37 y Logroño, con 33 euros por práctica.
Teoría y práctica
A la hora de coger el volante, la capital vizcaína es una de las cuatro ciudades -junto a Córdoba, La Coruña y Valladolid- en la que el futuro conductor puede elegir el vehículo en el que dar las clases. En cuanto a la flota, las autoescuelas bilbaínas disponen de entre tres y cinco coches, mientras que en Zaragoza cuatro de cada diez centros sólo cuentan con uno.
Prácticamente todas las clases teóricas se imparten a la vieja usanza, con un profesor que explica el temario. No obstante, las nuevas tecnologías empiezan a irrumpir en las autoescuelas y el 40% de las que se han incluido en el informe cuenta con ordenadores en las aulas. El 90% de las autoescuelas de la villa emplean ya sistemas 'on-line' para que el alumno pueda trabajar desde casa. Las ciudades que menos se valen de este recurso son La Coruña, Logroño, Valladolid y Granada.
En lo que al horario se refiere, la mayoría ofrecen dos alternativas para que los interesados puedan asistir a las lecciones. La barrera más difícil la sufren las personas discapacitadas, ya que sólo una de las doce autoescuelas que Consumer Eroski visitó en Bilbao ofrece prácticas para este colectivo.










