Consciente de la situación de inferioridad en que se encuentra -gobierna con siete de veintiún concejales- el PNV ha hecho un último esfuerzo por ganarse la confianza del grupo socialista. Ha puesto las cartas sobre la mesa unos días antes del inicio del curso político y ha tentado al único partido que, junto a ANV, le garantizaría la mayoría absoluta con una oferta que la propia Ríos califica de atractiva». Aun así, la negativa socialista es firme.
«A lo largo de los últimos cuatro años hemos tenido desencuentros con el PNV, tanto ideológicos como personales, y eso es algo que nos hace ser reticentes a un acercamiento, pese a reconocer que el alcalde está haciendo esfuerzos», expuso la concejala socialista.










