
PASANDO LAS DE CAÍN
-En plena resaca festiva, ¿mantendrán la efervescencia artística?
-Ja, ja. Quique tiene mucho tirón, es muy gracioso... A su lado, es como estar de fiesta todo el año.
-¿Sale vivita y coleando tras la obra?
-Lo logro los días de una sola función; con dos sesiones, no. (Risas)
-¿Tiene alma de policía?
-No, pero me gusta. Eso de tirar del hilo e ir descubriendo...
-Con la rutina como telón de fondo, ¿el amor es una intriga continua?
-Para la mayoría no, pero debería serlo. La intriga nos mantiene muy vivos. Tendemos a apalancarnos demasiado rápido en el amor. ¿Y eso no puede ser!
-¿El matrimonio entierra el amor?
-Si lo cuidas y te preocupas, supongo que no. Pero no lo sé. ¿Nunca me he casado! Ja, ja.
-En el amor, ¿nunca se debe perder la motivación?
-Ese es el ideal. Aunque una cosa es la teoría y otra, la práctica.
-¿Cómo se las apaña para no caer en la desgana?
-Yo caigo en la desgana muy fácilmente. Ja, ja. Soy demasiado vaga.
-¿Es una artista en la seducción?
-¿Huy, no! Para eso hay que tener, para empezar, otra cara y otro cuerpo. Y, luego, que te guste. Reconozco que en su día me entretuvo y gustó el juego de la seducción, pero llega un momento en que dices: 'Buenoooo. ¿Basta ya!' ¿No? Es un juego como del que ya paso.
-¿En el que siempre ganaba?
-Hubo un 60%, tampoco se crea.
-Cuando salía el 40% y perdía, ¿qué cuerpo se le quedaba?
-¿M-a-l-í-s-i-m-o! Es lo peor. No me gusta perder a nada. Me encanta jugar a todo: al ajedrez, las cartas... ¿A lo que sea! No me considere demasiado competitiva, pero me gusta ganar.
-¿Pone cara de póquer fácilmente?
-Sí. Se dice de los gallegos que no se sabe si vamos o venimos y somos una gente muy transparente. Se nos nota mucho.
De Madrid a La Coruña
-Ejerza de gallega. ¿Dónde está ahora mismo?
-Profesionalmente, en un momento muy dulce. Esta obra es un lujo.
-Lleva una carrera muy discretita, sin sombras y también sin destellos.
-Hace años dejé Madrid y me fui a La Coruña. Profesionalmente, tiene sus inconvenientes. Si hay un casting el martes a la mañana, no puedes ir. Te alejas y no te enteras.
-Versionan un texto de Woody Allen de hace 20 años. ¿Lo intemporal es lo moderno?
-Sí. Pase el tiempo que pase...
-¿Hace equilibrios de funambulista para salir airosa de la adaptación teatral de una obra maestra del cine?
-No te exiges un triple salto mortal. Ahora bien, sabes que la gente tiene en la mente a Woody Allen, Diane Keaton, Anjelica Huston...
-¿Temió acabar neurótica con un texto de Allen y el papel que le tocó?
-A veces salgo de la función y me noto muy alta de energía. Fuera me resultaría agotador.
-Hija de famoso, ¿no existe ya para los 'paparazzis'?
-Hace muchísimos años, cuando llegué a Marbella, sí podía interesar. Mi padre se estaba separando... Sin embargo, ahora que está...
-¿Ha perdido todo su interés?
-Sí, sí. ¿Total y afortunadamente!
-¿Le sobran tablas para no hacer de su vida un espectáculo?
-Cuando tu padre es campeón mundial de tenis y creces rodeada de...
-¿Pelotas?
-¿Y de prensa! Para mí era natural entrar a un sitio con él y que todo el mundo se le acercase a fotografiar y pedirle un autógrafo.
-¿Rehúsa la condición de 'hija de papá'?
-Crecí con ella, aunque nunca tuve la sensación de vivir entre algodones. Mis padres nunca fueron muy complacientes. ¿Qué va!
-¿Qué injusto! Casi siempre nos olvidamos de las mamás cuando hablamos de las 'hijas de papá'.
-Sí, sí. El papá trabaja y la que se queda en casa es mamá.
-¿Cómo es la suya ?
-Todos creen que su mamá es la mejor. ¿La mía lo es! Y una gran cocinera. Tiene un restaurante en La Coruña, 'Mamá Manuela'. Hace las mejores croquetas de marisco y ¿un caldo gallego...!
-¿Que alimenta!
-A veces, como y ceno ocho días seguidos el caldo que prepara. Es impresionante su leche frita, su tortilla... Yo también tengo mi restaurante, 'Mamá Manuela Pinchos'.
-Para algo le servirá su buena mano.
-Mi tasca es como ese primo segundo que anda por ahí. Me gustaría darle un toque más glamouroso. Supongo que la gente dirá: '¿A cuál fuisteis, al caro o al barato?'
-¿Coincide con Angelina Jolie en que no hay nada más excitante que un hombre ejerciendo de padre?
-¿Ehhh! A lo mejor a los 20 años no lo piensas, pero llega un punto en que te da mucha... ¿no sé si sería ternura la palabra! ¿Me gustan los hombres que cuidan a los demás!
-Después de la función, ¿se queda con Manhattan o San Francisco?
-¿No pueden ser los dos? Trabajar con Quique es divertido y difícil a partes iguales. Es como Bill Murray. ¿Un genio! Tiene un don.
-¿Cuál es el suyo?
-Son los niños. Se me dan bien.
-Aunque no es madre.
-Pero tengo primos, sobrinos ... Siempre he tenido niños pequeños cerca y se me dan bien.
-¿No piensa en dar el salto?
-¿Con la edad que tengo! Me lo planteé hace pocos años y siempre me parecía complicado. Nunca encontraba el momento. A medida que pasa el tiempo tienes más razones para tenerlos pero también más para no tenerlos.










