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BEATRIZ SANTANA, ACTRIZ
«Jugué a seducir y gané hasta que dije: '¿basta ya!'»
Hija del mítico tenista Manolo Santana, la actriz va por la vida sin dobleces: «los gallegos somos gente muy transparente y se nos nota»
02.09.07 -
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«Jugué a seducir y gané hasta que dije: '¿basta ya!'»
ACTIVA. «Salgo de la función muy alta de energía». / FERNANDO GÓMEZ
La investigación de un hipotético crimen en 'Misterioso asesinato en Manhattan' destapa cómo la rutina puede matar el amor en la pareja, riesgo contra el que se rebela, por cuestiones del guión, una «neurótica» Beatriz Santana. Fumadora empedernida, disfruta en el Euskalduna junto a su colega Quique San Francisco.

-En plena resaca festiva, ¿mantendrán la efervescencia artística?

-Ja, ja. Quique tiene mucho tirón, es muy gracioso... A su lado, es como estar de fiesta todo el año.

-¿Sale vivita y coleando tras la obra?

-Lo logro los días de una sola función; con dos sesiones, no. (Risas)

-¿Tiene alma de policía?

-No, pero me gusta. Eso de tirar del hilo e ir descubriendo...

-Con la rutina como telón de fondo, ¿el amor es una intriga continua?

-Para la mayoría no, pero debería serlo. La intriga nos mantiene muy vivos. Tendemos a apalancarnos demasiado rápido en el amor. ¿Y eso no puede ser!

-¿El matrimonio entierra el amor?

-Si lo cuidas y te preocupas, supongo que no. Pero no lo sé. ¿Nunca me he casado! Ja, ja.

-En el amor, ¿nunca se debe perder la motivación?

-Ese es el ideal. Aunque una cosa es la teoría y otra, la práctica.

-¿Cómo se las apaña para no caer en la desgana?

-Yo caigo en la desgana muy fácilmente. Ja, ja. Soy demasiado vaga.

-¿Es una artista en la seducción?

-¿Huy, no! Para eso hay que tener, para empezar, otra cara y otro cuerpo. Y, luego, que te guste. Reconozco que en su día me entretuvo y gustó el juego de la seducción, pero llega un momento en que dices: 'Buenoooo. ¿Basta ya!' ¿No? Es un juego como del que ya paso.

-¿En el que siempre ganaba?

-Hubo un 60%, tampoco se crea.

-Cuando salía el 40% y perdía, ¿qué cuerpo se le quedaba?

-¿M-a-l-í-s-i-m-o! Es lo peor. No me gusta perder a nada. Me encanta jugar a todo: al ajedrez, las cartas... ¿A lo que sea! No me considere demasiado competitiva, pero me gusta ganar.

-¿Pone cara de póquer fácilmente?

-Sí. Se dice de los gallegos que no se sabe si vamos o venimos y somos una gente muy transparente. Se nos nota mucho.

De Madrid a La Coruña

-Ejerza de gallega. ¿Dónde está ahora mismo?

-Profesionalmente, en un momento muy dulce. Esta obra es un lujo.

-Lleva una carrera muy discretita, sin sombras y también sin destellos.

-Hace años dejé Madrid y me fui a La Coruña. Profesionalmente, tiene sus inconvenientes. Si hay un casting el martes a la mañana, no puedes ir. Te alejas y no te enteras.

-Versionan un texto de Woody Allen de hace 20 años. ¿Lo intemporal es lo moderno?

-Sí. Pase el tiempo que pase...

-¿Hace equilibrios de funambulista para salir airosa de la adaptación teatral de una obra maestra del cine?

-No te exiges un triple salto mortal. Ahora bien, sabes que la gente tiene en la mente a Woody Allen, Diane Keaton, Anjelica Huston...

-¿Temió acabar neurótica con un texto de Allen y el papel que le tocó?

-A veces salgo de la función y me noto muy alta de energía. Fuera me resultaría agotador.

-Hija de famoso, ¿no existe ya para los 'paparazzis'?

-Hace muchísimos años, cuando llegué a Marbella, sí podía interesar. Mi padre se estaba separando... Sin embargo, ahora que está...

-¿Ha perdido todo su interés?

-Sí, sí. ¿Total y afortunadamente!

-¿Le sobran tablas para no hacer de su vida un espectáculo?

-Cuando tu padre es campeón mundial de tenis y creces rodeada de...

-¿Pelotas?

-¿Y de prensa! Para mí era natural entrar a un sitio con él y que todo el mundo se le acercase a fotografiar y pedirle un autógrafo.

-¿Rehúsa la condición de 'hija de papá'?

-Crecí con ella, aunque nunca tuve la sensación de vivir entre algodones. Mis padres nunca fueron muy complacientes. ¿Qué va!

-¿Qué injusto! Casi siempre nos olvidamos de las mamás cuando hablamos de las 'hijas de papá'.

-Sí, sí. El papá trabaja y la que se queda en casa es mamá.

-¿Cómo es la suya ?

-Todos creen que su mamá es la mejor. ¿La mía lo es! Y una gran cocinera. Tiene un restaurante en La Coruña, 'Mamá Manuela'. Hace las mejores croquetas de marisco y ¿un caldo gallego...!

-¿Que alimenta!

-A veces, como y ceno ocho días seguidos el caldo que prepara. Es impresionante su leche frita, su tortilla... Yo también tengo mi restaurante, 'Mamá Manuela Pinchos'.

-Para algo le servirá su buena mano.

-Mi tasca es como ese primo segundo que anda por ahí. Me gustaría darle un toque más glamouroso. Supongo que la gente dirá: '¿A cuál fuisteis, al caro o al barato?'

-¿Coincide con Angelina Jolie en que no hay nada más excitante que un hombre ejerciendo de padre?

-¿Ehhh! A lo mejor a los 20 años no lo piensas, pero llega un punto en que te da mucha... ¿no sé si sería ternura la palabra! ¿Me gustan los hombres que cuidan a los demás!

-Después de la función, ¿se queda con Manhattan o San Francisco?

-¿No pueden ser los dos? Trabajar con Quique es divertido y difícil a partes iguales. Es como Bill Murray. ¿Un genio! Tiene un don.

-¿Cuál es el suyo?

-Son los niños. Se me dan bien.

-Aunque no es madre.

-Pero tengo primos, sobrinos ... Siempre he tenido niños pequeños cerca y se me dan bien.

-¿No piensa en dar el salto?

-¿Con la edad que tengo! Me lo planteé hace pocos años y siempre me parecía complicado. Nunca encontraba el momento. A medida que pasa el tiempo tienes más razones para tenerlos pero también más para no tenerlos.
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