Además, enormes pedruscos se han desgajado y rodado hasta las escaleras de acceso a la playa. «Desde la arena, se ven perfectamente piedras de gran tamaño en posición inestable, entre las fisuras de la pared», advierte Lago. De hecho, con las lluvias de la última quincena de agosto, se han desprendido algunas peñas «y otras han quedado a punto», según este responsable. Lago advierte de que la situación entraña «un verdadero peligro para los usuarios», por lo que reitera la necesidad de elaborar un estudio geotécnico de los precipicios.
Medida impopular
La redacción del informe y el cierre cautelar del arenal se abordarán, en breve, en un pleno extraordinario, pero mientras tanto EA considera «imprescindible» la clausura preventiva del enclave. «Hablamos de desprendimientos de cientos de toneladas. Aunque sea una medida impopular, implica proteger vidas».
Según fuentes municipales, el alcalde de Barrika, Juan José Ezpeleta, sigue oponiéndose al cierre de la playa. Además, sostiene que ya existen informes geotécnicos de la zona y que tiene prevista una reunión con el Director General de Costas para tratar el problema.










