El Consistorio bilbaíno cuenta con 2.400 trabajadores «y un gabinete de calidad al que se le ha dado mucho bombo. No entendemos para qué se han hecho todos estos cursos si ahora se lanza una contratación de este tipo», se lamenta el representante del comité de empresa. Las fuentes consultadas por este periódico sospechan que detrás de la licitación puede estar «el deseo de quedar bien con alguien».
Cargos «de prestigio»
Aunque las bases del concurso son muy amplias, tanto que «el contenido puede ser muy superficial», los redactores afinan más al definir los requisitos que deben cumplir los candidatos. Las empresas deberán acreditar que en los tres últimos años han trabajado en planes estratégicos para la Administración pública por un importe superior a 250.000 euros. Como director del proyecto designarán «a una persona con experiencia en estas tareas».
«Habrá pocas empresas que cumplan estas condiciones», afirma un miembro del comité de empresa, que cree que la convocatoria puede estar «dirigida». En su opinión, la contratación de una empresa externa es «contradictoria» con la política de personal del Ayuntamiento. La Ley de Grandes Ciudades ya le permite contratar a «personas de reconocido prestigio» como directores de área aunque no formen parte de la plantilla municipal. «Ha aumentado el personal de confianza con 'fichajes' de otras administraciones y del exterior. Al acudir a una consultoría, los responsables políticos «no sólo están cuestionando su capacidad de liderazgo, sino la de los directores que ellos mismos han elegido», concluye.










