
Durante la jornada, también emprenderán una recogida de firmas para quejarse por lo que consideran «un conflicto sin precedentes». Los interesados podrán estampar su rúbrica en comercios y bares, así como en diferentes zonas habilitadas para la ocasión. A la espera de que la polémica se debata en las Juntas Generales, también preparan otras manifestaciones que les llevará a Bilbao. «Planeamos partir del Sagrado Corazón y llegar por la Gran Vía a la Diputación, donde haremos entrega de los apoyos recabados», anunció José Antonio Quintana, portavoz de la plataforma vecinal. En esta última marcha, les acompañarán ovejas y vacas por el centro neurálgico de la capital vizcaína.
Para los ganaderos de la zona, las repercusiones del cierre del muladar de Ordunte son «impredecibles». En pocos meses, ya se han registrado treinta ataques de aves carroñeras, que se ensañan con especial virulencia con los animales más débiles. «A mí me han matado una oveja y al ternero de un compañero le arrancaron la lengua mientras nacía», se lamenta Quintana.
Explicaciones
Las asociaciones, no obstante, consideran que se trata de un problema interprovincial. «Los buitres no saben de fronteras y vuelan tanto en Vizcaya, como en Álava, Cantabria y Burgos», apunta Nacho Landeta, portavoz de Kima Berdea. Por eso, reclaman a las diferentes instituciones una solución conjunta al conflicto.
También EB-Aralar considera de «vital importancia» que vuelva a funcionar el muladar. De hecho, ha solicitado la comparecencia en las Juntas Generales de la diputada de Agricultura, Irene Pardo, con el fin de que explique si la clausura del complejo tiene carácter definitivo. Asimismo, la formación política exigirá la creación de «pequeños puntos de alimentación» para los buitres en la zona de Las Encartaciones con el objetivo de que pongan fin a las agresiones.










