La Diputación lo aprobó provisionalmente el 22 de agosto, en el Consejo de Gobierno que tradicionalmente celebra durante las fiestas de Bilbao. La nueva carretera exigirá 33 meses de obras y su presupuesto supera los 139 millones de euros. Antes de iniciar su recorrido sobre el asfalto, debe superar la fase de alegaciones, que durará 30 días naturales. También se somete a este procedimiento el estudio de impacto ambiental.
Los vecinos de Olabeaga ya presentaron 740 alegaciones al plan especial viario por considerar que el acceso a San Mamés, tal como está diseñado, trasladará a su barrio los problemas que ahora soportan los residentes de Sabino Arana. Exigen que la carretera «se cubra por completo» a su paso por la cuesta de Olabeaga para evitar «el claro deterioro medioambiental por ruido y contaminación» que provocará el viaducto recogido en el proyecto. Además, a medio plazo «está prevista la edificación de viviendas» junto al nuevo acceso.
El trazado elegido por la Diputación contempla el soterramiento de los viales a su paso por los barrios de Bentazarra y Lezeaga, algo que los vecinos han recibido con satisfacción. Durante el próximo mes tendrán la oportunidad de pronunciarse todos los afectados, incluido el Ayuntamiento de Bilbao, al que se han remitido dos ejemplares del proyecto. La documentación puede consultarse en la sede de la empresa foral Interbiak.










