La nueva instalación copiará la frecuencia analógica de las grandes torretas ubicadas en el Argalario y el Serantes para redireccionarla hacia los puntos de Muskiz con peor cobertura. Subsanará así las interferencias ocasionales que en la actualidad se producen con la señal procedente del monte Oiz, sobre todo en días de tormenta. El repetidor, además, permitirá mejorar el sistema de comunicaciones de la Policía local y el de otras fuerzas de seguridad que operan en la zona.
Implantación gradual
De momento sigue activa la antigua antena, de 18 metros de altura y menos potencia. La entrada en servicio de la nueva será gradual, una vez finalice la acometida eléctrica en octubre. «Copiaremos individualmente los datos de un repetidor a otro», explica Ruiz, quien desvela que los trabajos de duplicación «durarán sólo una semana».
El proyecto, que ha permitido cubrir parte de los equipos accesorios que antes estaban a la intemperie, ha exigido una inversión privada de casi 90.000 euros. «Será un importante paso en la calidad de vida de nuestros vecinos», asegura el alcalde de Muskiz, Gonzalo Riancho. El repetidor, además, beneficiará a La Arena, en Zierbena, y a núcleos aislados de Abanto.










