
La central sindical reunió ayer en Arrigorriaga a un centenar de personas en una concentración de repulsa por el accidente en el que falleció el día anterior un operario de Barakaldo de 44 años. «Es inasumible el goteo de muertes en el sector de la construcción. Hace falta más vigilancia y gente en la calle. Eso es responsabilidad de la Administración», señaló el responsable de la Federación de Construcción del sindicato, Iñaki Merino. Las centrales denunciaron que la construcción registra el triple de accidentes que cualquier otro -en lo que va de año han fallecido 23 trabajadores del sector en el País Vasco, casi la mitad por caídas de altura-, y apelaron a la unidad sindical para denunciar estos hechos.
Con un discurso similar, UGT hizo un llamamiento al Gobierno vasco para reforzar las inspecciones en obras y empresas. Pilar Collantes, responsable de Salud Laboral del sindicato, apostó por estrechar el control «para comprobar que cumplen la normativa»
El director del Instituto Vasco para la Seguridad y Salud Laboral, Osalan, Ignacio Murgia, salió ayer al paso de las acusaciones, que calificó de «injustas e infundadas». «Las inspecciones de trabajo dependen del Ministerio, nosotros hacemos todo lo que está en nuestra mano. Este año se han creado dieciséis nuevas plazas de técnico en prevención, a las que en breve se sumarán otras siete. Hemos realizado 3.000 inspecciones y 2.500 controles a las pequeñas y medianas empresas», argumentó Murgia, quien recordó que la prevención también atañe a los empresarios y a los trabajadores. «En el accidente de Arrigorriaga existían los mecanismos de seguridad pero, según las primeras informaciones que manejamos en Osalan, el operario no llevaba sujeto el arnés a la 'línea de vida'».
Por otro lado, el lunes se registró un nuevo accidente laboral, aunque sin consecuencias. Ocurrió a las 23.45 horas cuando B.S.L, de 46 años y vecino de Bilbao, cayó de un altura de tres metros mientras trabajaba junto al peaje de la autopista en Usansolo, según informó la DYA. Fuentes cercanas al operario aseguraron, sin embargo, que el hombre no trabajaba en altura, sino que se subió puntualmente y cayó «desde un metro y sólo sufrió alguna moradura».










