
Además de diseñar la estructura asistencial psiquiátrica en el hospital de referencia del País Vasco, constituyó un equipo de expertos en Cruces y dotó al nuevo servicio de unos estándares de calidad para formar nuevos doctores a través del programa MIR. El desarrollo de todos estos aspectos explica que su estancia en Cruces haya sido tres veces más larga de lo previsto en un principio.
Desde sus inicios, su actividad ha estado ligada en gran medida a Vizcaya. Nada más licenciarse en Medicina se especializó en Psiquiatría en Basurto donde, en colaboración con Guimón, creó un servicio específico para enfermedades mentales. Al mismo tiempo, se inició en la docencia como profesor de la UPV. En 1988 se trasladó a Cruces y puso en marcha la unidad de Psiquiatría.
Factores culturales
En su regreso a Vitoria, este catedrático especializado en esquizofrenia no va con las manos vacías. Afronta la nueva etapa que él mismo define como «de madurez profesional» con un nuevo reto. En conexión con los equipos que dirigen Rubén González Oliveros y Ana González Pinto, pretende lanzar un nuevo plan asistencial: «la psiquiatría transcultural, es decir, el tratamiento de las enfermedades mentales en los inmigrantes. La asistencia psiquiátrica a estas personas empieza a aumentar y tenemos que aprender a tratarles mejor porque existen desajustes. Los factores culturales y ambientales -resalta- tienen mucha implicación en las enfermedades mentales y las emociones se expresan de forma diferente según las culturas». Gutiérrez añade que para desarrollar este proyecto, la UPV ya ha empezado a trabajar en coordinación con las universidades de Madrid, Barcelona y Sevilla.










