El torneo se dividirá en tres partes. En primer lugar, los perros se enfrentarán a una prueba de obediencia por un itinerario marcado con banderas y andando en dirección opuesta al rebaño. Los siete ejemplares «que más puntos obtengan» se enfrentarán posteriormente a la recogida de las ovejas, a quienes deberán hacer pasar por un portillo. Y «los tres o cuatro"» perros más audaces se disputarán la txapela haciendo entrar y salir en el redil a los animales.
Esta será la última prueba con José María Pradera como cabeza visible, ya que se retira de la organización. «Hemos decidido esta vez no hacer pruebas de selección y llevar a todos los perros a la gran final», revela el 'alma mater' de la ilustre competición, que cuenta nuevamente con el apoyo del Ayuntamiento de Barakaldo.










