De esta forma, tendrán derecho a este bono social de transporte las personas que superen los 65 años de edad, pensionistas, discapacitados, los beneficiarios del ingreso mínimo de inserción, así como los parados de larga duración. El portador de esta tarjeta deberá abonar en 2008 sólo 0,27 euros por viaje -dos céntimos más este año-, es decir, la mitad de lo que supondría un billete con Creditrans. «Intentamos unificarnos con el resto de medios de cara a la llegada del futuro billete único», señaló ayer el concejal de Circulación y Transportes, Ibon Areso.
El presidente de la Asociación de Jubilados de Vizcaya, Sabin Ipiña, calificó la medida de «positiva» ya que «permitirá a todos los mayores de 65 acogerse a descuentos a los que antes no podían». Además, «0,27 euros no es una cantidad significativa», añadió. Julia Madrazo aplaudió asimismo la propuesta. «Tras esta regulación serán muchos más los colectivos que se beneficien de precios reducidos. El siguiente paso: la tarjeta joven», expresó.










