
«La fuerte demanda no se ha visto satisfecha a día de hoy, lo que no dice nada nuevo de su política educativa», expresó el presidente de la agrupación, Javier Muñoz. La falta de una oferta pública para los niños de edades comprendidas entre los 0 y los 2 años provoca que su incorporación al sistema educativo ordinario quede retrasado hasta los 3. Y es que, en Basurto sólo existen un par de guarderías privadas «instaladas en lonjas sin patio que cobran alrededor de 270 euros al mes y cuyos plazos de espera para conseguir un hueco mediante sorteo pueden llegar al año», describen.
Este distrito bilbaíno dispone de una población de 34.000 personas, de los que 1.400 son niños de entre 0 y 4 años. «Hace ya cinco años que el Parlamento Vasco instó al Ejecutivo autónomo a crear directamente una red pública de escuelas infantiles de calidad y con servicio de comedor. Pero el consorcio Haurreskolak, dependiente del departamento de Educación, sólo permite el aumento de plazas condicionado a que los Ayuntamientos lo demanden y aporten además los locales correspondientes, lo que provoca que todo el proceso se retrase», critican los vecinos en el último boletín de la asociación. Los residentes, con Javier Muñoz como portavoz, van más allá y reprochan el precio que los progenitores deben abonar para apuntar a sus hijos. «180 euros es un coste elevado para un servicio público», consideran.
Proceso largo
Fuentes del Ayuntamiento de Bilbao aseguraron ayer que técnicos municipales están buscando locales en Basurto y Zorroza para instalar nuevas haurreskolas ya que, según destacaron, el distrito 8 «tiene prioridad al ser el que cuenta con mayor demanda». En cuanto a las fechas en las que los vecinos podrán disponer de las nuevas escuelas, desde el Consistorio admitieron que el proceso «lleva su tiempo, ya que después de encontrar el lugar óptimo, hay que elaborar el proyecto». Los trabajos suelen alargarse entre nueve meses y un año.










