
Los primeros sistemas empezaron a instalarse hace un mes en las tomas de jardines y fuentes públicas, según revelaron desde la dirección de Aguas. Los parques grandes, como los de Etxebarria, Doña Casilda y Europa, son los que han centrado hasta ahora los trabajos, si bien el proyecto incluye a su vez las zonas verdes de menor dimensión y los pequeños parterres.
El siguiente apartado a destacar dentro de esta actuación es la medición del gasto que se produce a diario en las calles. Técnicos de Obras y Servicios realizan en la actualidad una «ruta del baldeo manual», que consiste en medir el porcentaje de gasto de agua que se lleva a cabo mediante el uso de las mangueras. A continuación se procederá al control del consumo de las máquinas limpiadoras.
Cortar el suministro
«El servicio de limpieza de la ciudad es muy bueno ya que, en contra de lo que suele ocurrir en otros sitios, Bilbao se lo puede permitir», reconocieron fuentes del departamento de Aguas en relación a la situación de bonanza que viven los embalses en la actualidad. En el momento en el que cambie dicha situación será cuando los responsables municipales deban aplicar las medidas necesarias para prevenir un consumo excesivo. «Gracias a este análisis sabremos la cantidad de agua que se destina a cada sistema y, a partir de ahí, decidiremos en qué grado se puede suprimir parte de un servicio o por dónde empezaríamos a cortar el suministro», explicaron desde el Consistorio. Por ahora, el primero en sufrir algún tipo de alteración sería el baldeo manual. «Es, sin duda, el que más consume», justificaron.










