
«Los trabajos del Corredor del Cadagua se siguen desarrollando en otros tramos, pero en la zona de Sodupe es necesario retirar primero la tierra desprendida», explicaron desde la institución foral. Una tarea que se prolongará hasta diciembre. Y es que el deslizamiento arrastró 30.000 metros cúbicos de tierra. Sin embargo, los materiales desprendidos no serán la única dificultad a superar. «El invierno es mala época para colocar el firme de las carreteras y encima en enero sólo hay diez días hábiles de trabajo», detallaron.
La rampa que fijará los terrenos afectados por el derrumbe se comenzó a levantar el 29 de agosto y cuenta con un plazo de ejecución de tres semanas. Para su construcción se está utilizando material «procedente de los desmontes más próximos, todos ellos en roca», según informó la Diputación. La cuesta tendrá una pendiente del 18% y alcanzará una altura de 20 metros. Con ella no sólo se sujetará provisionalmente el área de los desprendimientos, sino que además permitirá «acceder a la zona superior del deslizamiento para realizar los trabajos de sostenimiento».
Muros de contención
Desde lo alto de la cota se iniciarán las obras para asegurar los terrenos afectados. «Estos trabajos consistirán en la excavación de gran parte del material movilizado y en la ejecución de dos muros a diferentes alturas», aclaró la Diputación. La primera de estas paredes sujetará la parte superior de la zona del deslizamiento, tendrá 10 metros de alto y se desarrollará junto a la ladera durante 25 metros. «Estará constituida por sucesivas capas de hormigón proyectado y mallazo, así como por 41 unidades de anclajes», informaron. Cada uno de estos amarres tendrá 30 metros de longitud y pesará 120 toneladas.
El segundo muro de contención, responsable de soportar la parte baja del desprendimiento, se ejecutará al pie de la futura autopista. Aunque será igual de alto que la pared superior, sólo tendrá 10 metros de largo. Para afianzarlo se utilizarán 21 unidades de anclaje similares a las que fijarán la primera tapia. Al tiempo que se desarrollan estos trabajos se efectuará el control de las actuaciones realizadas. Para ello se instalarán sistemas de registro y «células de lectura de tensión de anclajes», según aseguraron fuentes forales. Estos aparatos no sólo funcionarán durante el desarrollo de los trabajos, sino que también estarán operativos una vez se abra el nuevo vial.










