La Policía autonómica comenzó a estudiar el caso después de recibir diversas informaciones sobre el citado bar. Agentes de paisano sometieron entonces a vigilancia al establecimiento. Pronto se percataron de que algo extraño sucedía. Muchos de los clientes, entre ellos varios menores, «hacían cola» por las mañanas antes de su apertura. Finalmente, los investigadores se decidieron a intervenir cuando comprobaron que muchas de las personas que entraban al local no consumían bebida alguna.
Escondida en la cocina
En el registro efectuado el viernes, los agentes hallaron unos 100 gramos de hachís escondidos bajo el fregadero y otros 30 en el techo del baño. El arrestado, M.E.A., pasó ayer a disposición judicial.
Por otro lado, la Ertzaintza detuvo ayer a una pareja de adolescentes de 18 años acusada de robar teléfonos móviles a menores en Portugalete. Las víctimas eran coaccionadas mediante amenazas.










