La idea fue propuesta por el mandatario francés hace tres semanas en París, pero fue ayer cuando comenzó a hacerse realidad al recibir el apoyo oficial de Berlín. En el curso de un encuentro informal llevado a cabo en el castillo de Meserberg, residencia de los huéspedes del Gobierno germano, Merkel y Sarkozy señalaron que el comité de sabios se encargará de analizar asuntos comunitarios de relevancia, tanto a nivel institucional como político.
Durante una rueda de prensa conjunta, la canciller señaló que el comité podría comenzar a funcionar después de las elecciones europeas y añadió que si la propuesta recibía el apoyo del resto de los socios de la Unión se ocuparía de todos los temas comunitarios sin excepción.
Ampliación y reformas
«Naturalmente eso incluye asuntos relacionados con la ampliación y eventuales reformas institucionales», dijo Merkel. Aunque aún no es oficial, el tema más delicado del futuro comité de sabios será la posible adhesión de Turquía.
«El comité no debe ser una alternativa a las negociaciones para el ingreso turco», admitió la mandataria alemana. Sarkozy, en cambio, reiteró su rechazo a la candidatura de Ankara. «Estoy en contra y así se lo he comunicado al Gobierno de ese país», señaló el inquilino del Elíseo.
El comité podría estar integrado por diez o doce personalidades sin representación gubernamental o comunitaria, que deberán presentar en un plazo de dos años propuestas sobre la futura estructura y fronteras de la UE. «Deberán aportar una cierta distancia y una sabiduría y que no desempeñen un rol activo en la Comisión, en el Consejo o en la Eurocámara», insistió Merkel.







