En Valladolid una plaga de topillos amenaza cosechas y la salud humana. ¿Dónde están los controladores que la naturaleza creó contra estos roedores? Intervención del hombre: el uso y abuso de insecticidas, herbicidas y pesticidas, que mató o desplazó a las aves y a otras rapaces, encargadas de mantener un equilibrio en la población roedora.
En Vitoria-Gasteiz tenemos ahora un gueto gatuno, no albergue o refugio, como en un principio se le denominó. Por albergue se entiende refugio, un comedero, no un recinto reducido y cerrado por tela metálica. ¿Las ratas del barrio bailarán de alegría! Los animales abandonados acuden a donde encuentran comida -y refugio si lo necesitan-. Entonces es el momento de controlar su castración, su salud. En cambio, querer castrar también su instinto cazador, de limitar su afán de higiene, de elegir su lugar de descanso, va contra la naturaleza propia de la especie felina. Supongo que las denuncias por la presencia de gatos en patios vienen motivadas por la presencia de envoltorios de comida arrojada desde cualquier ventana, sin que nadie se ocupe de su posterior retirada. ¿El gato es un animal limpio! Somos los humanos, que por abandonarles para finalmente aplaudir drásticas resoluciones acerca de una especie 'molesta', volvemos a caer en el error de atribuirnos el don de saberlo todo y de poder corregir las leyes naturales.







