Comienzo por una curiosa noticia del Bilbao de 1880 para contarles que en aquellos años estaba prohibida en la villa la mendicidad, y los mendigos sorprendidos en acto de servicio mendicante eran llevados a la cárcel. La noticia que se publicó en enero de dicho año dice concretamente: «Ayer fueron detenidos tres (recuerden que estamos hablando de mendigos) y conducidos a la cárcel a disposición del señor gobernador civil».
¿Cuántos terrícolas mueren en las guerras? Es una pregunta inquietante que yo me he planteado muchas veces, y la respuesta a la cuestión la acabo de leer en el 'taco' del mensajero. Dice así: «En el siglo XX perdieron la vida en guerras 109 millones de personas, tres veces más que en los cuatro siglos anteriores».
No voy a poner en duda la cifra, porque no tengo elementos de juicio para ello, pero me resulta verdaderamente asombroso pensar que alguien haya podido llevar la cuenta, siglo por siglo, de todas las personas que han muerto en conflictos bélicos. En mi opinión casi es mas asombrosa la contabilidad que la cifra.
Hagamos cuentas. 109 millones en cien años suponen un millón noventa mil por año, lo que dividido por 365 nos da la cantidad de dos mil novecientos ochenta y seis muertos por día. Es decir unos 124 muertos por hora y dos muertos por minuto. Y una vez hecha la cuenta así, al menudeo, no me resulta tan disparatada la cifra de los 109 millones en un siglo.
Y cerrando este capítulo de curiosidades les ofreceré la asombrosa casa de baños que existió a finales del siglo XIX en Ascao 7, donde se podía disfrutar de bañeras de mármol con agua limpia y potable, a cualquier temperatura, a cualquier hora del día y de la noche, en cualquier estación del año, con chorros sulfurosos calientes baños de lluvia, de regadera y de vapor.
A ver dónde encuentran usted este sibaritismo en el Bilbao del siglo XXI.










