
Se trata del nuevo vestuario que el personal de sala del reconocido restaurante del Euskalduna estrenó ayer. Con esta iniciativa han querido «dar respuesta a las exigencias estéticas, muy altas, que demandan nuestros clientes», explica el chef Fernando Canales. Y qué mejor para ello, que unir en un mismo proyecto el diseño de la cocina con el de la alta costura, y poder contar 'en el fogón' con la aportación de la creadora vizcaína Alicia Rueda. «La alta cocina que oferta el Etxanobe estaba necesitada de este toque final», asegura.
Rueda considera que es el momento oportuno para romper con el toque modernista que, en los últimos años, presenta el personal de sala de los restaurantes, «con grandes delantales», o con el tradicional uniforme negro. «El concepto, ahora, es diferente. Queremos que las camareras de nuestro restaurante estén cómodas y guapas al mismo tiempo, conjugando funcionalidad con imagen».
El proyecto, que comenzó a gestarse hace dos años en un plató de televisión, donde Alicia Rueda preparaba un plato bajo la atenta mirada de Fernando Canales, responde a las tendencias actuales del mundo de la creación. «El diseño está arrasando. Hay creadores que firman vajillas, restaurantes o mobiliario. Nosotros valoramos mucho el vestuario, sobre todo el femenino, y vimos que no se había hecho nada al respecto», destaca Fernando Canales.
Proyecto pionero
«La idea produjo una «empatía inmediata» y ambos creadores se pusieron manos a la obra. Tanto el restaurador como la diseñadora coinciden en la selección del tejido a la hora de señalar la mayor dificultad con la que se han encontrado para llevar adelante el proyecto. «Teníamos que encontrar uno resistente, de fácil lavado, duradero...» y ayer presentaron la culminación de este proyecto pionero en Europa. «Hemos conseguido hacer a medida el vestuario de un restaurante de alto nivel por una diseñadora de primera fila», destaca Canales.
Los primeros bocetos se basaron en diferentes grabados de indumentaria vasca de entre los siglos XVI y XIX. El trabajo continuó con la búsqueda de los tejidos adecuados y, después, «vino la simbiosis con el entorno del propio Etxanobe y su entorno». Faldas, blusas, delantales, fulares o complementos responden a tonos, objetos o estampados presentes en el comedor del palacio Euskalduna.









